miércoles, abril 05, 2006

"No busques más, no hay taxis"

Cuando tenía 12 años, tuve que aprenderme un poema para el colegio. Yo escogí uno, que por alguna razón que no recuerdo, me encantó. Lo saqué de una compilación que había hecho un amigo de mi familia--que es un tipo sensacional, que además de ser poeta, tiene una pata de palo--y que habían publicado en la editorial de mi abuelo. En ese momento no lo entendía, pero me encantaba el hecho de que se llamara "Teofanías" y hablara sobre taxis. El problema es que creo que todavía no lo entiendo. Sin embargo, me sigue gustando. Me parece hermosamente urbano y perfectamente adecuado para un día lluvioso-místico como hoy, en el que llevo una hora y media esperando a una amiga para tomarme un café, porque no hay taxis. Va dedicado a mi tocaya paisa.

TEOFANÍAS
por Gabriel Zaid

No busques más, no hay taxis.

Piensas que va a llegar, avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas. Acéptalo
por fin: no hay taxis.

Y, ¿quién ha visto un taxi?

Los arqueólogos han desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis. Dicen
que Elías, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión por el taxi,
no la ausencia de taxis.

Los revolucionarios
hacen colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.

Me pondría de rodillas si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no existen.

3 comentarios:

Ned Ludd dijo...

Justo ayer escuché la palabra teofanía por primera vez. Fue en una clase filosofía (por referirme a estos encuentros semanales de alguna manera). Empezamos este año con un tema definido: ‘pensar la mística’. Disfruto mucho de esta charla; el profesor habla y nadie interrumpe. No hay espacios para preguntas ni comentarios. Exacto como me gusta la cátedra. En realidad estoy lejos de explicar de qué se trata esto pues es independiente a cualquier tipo de academia. Se trata de ir a escuchar a una persona en extremo interesante, nada más… Y ayer se habló sobre la teofanía. Esto y nada más… Ah, y a lo que iba antes de extenderme en el prolegómeno (a veces permanezco ahí y no logro salir), sigo esperando un taxi; y mientras tanto dudo si es preferible que no venga a que llegue uno indeseado.

Cristina dijo...

Se me olvidó darle crédito al autor del poema: el talentosísimo poeta mexicano Gabriel Zaid.

Anónimo dijo...

teofanía quiere decir manifestación física de la divinidad... una aparición visible de los dioses (o el dios) a los seres humanos... entonces en el poema Zaid sustituye la palabra teofanía por la palabra taxis... en un ánimo lúdico, pero también en pos del misterio. básicamente, dice que no hay que esperar manifestaciones físicas de dios, porque no existen, le parece tan ingenuo esperarlas, como ingenua "la ciencia que ha demostrado que no existen"... El poema es una crítica al racionalismo más ingenuo...